¿La tormenta invernal provoca terremotos en EEUU? Qué son los ‘frost quakes’ y por qué ocurren

Luis Alfredo Ledezma
4 Min de Lectura
4 Min de Lectura
La reciente tormenta invernal que azotó Estados Unidos no solo dejó temperaturas extremas y paisajes congelados, también reactivó un fenómeno poco conocido pero sorprendente, los llamados frost quakes o cryoseísmos.  
Ruidos subterráneos y vibraciones sorprendieron a vecinos tras la intensa tormenta invernal / Archivo

La reciente tormenta invernal que azotó Estados Unidos no solo dejó temperaturas extremas y paisajes congelados, también reactivó un fenómeno poco conocido pero sorprendente, los llamados frost quakes o cryoseísmos.  

En varios estados del centro y este del país, residentes reportan fuertes estallidos que parecían provenir del subsuelo, acompañados por vibraciones breves que muchos confundieron con pequeños terremotos.  

LEA TAMBIÉN: DEVASTADORA TORMENTA INVERNAL SUMA 34 MUERTOS Y DEJA MÁS DE 500 MIL HOGARES SIN ELECTRICIDAD EN EEUU

Aunque el sonido puede resultar alarmante, los expertos explican que no se trata de actividad tectónica, sino de un proceso natural asociado al congelamiento repentino del suelo durante olas de frío extremo. 

Estos eventos ocurren cuando el agua atrapada bajo la superficie se congela de manera súbita, tras un descenso abrupto de la temperatura.  

Al expandirse, el hielo genera una presión tan intensa que termina fracturando el terreno con un estallido seco, perceptible tanto en sonido como en vibración.  

ASÍ SON POSIBLE LOS FROST QUAKE  

Para que un frost quake se produzca, deben coincidir varios factores: suelos húmedos, un período previo de temperaturas más templadas que permita la infiltración de agua y, finalmente, un congelamiento acelerado que atrape ese líquido bajo tierra.  

La combinación de estos elementos convierte al fenómeno en un “crack” subterráneo, que puede sentirse como una explosión. 

ZONAS CON MÁS REGISTROS  

El noreste de Estados Unidos, y en particular Nueva York, reúne condiciones ideales para que estos cryoseísmos aparezcan durante los inviernos más severos.  

La región experimenta con frecuencia cambios térmicos bruscos, deshielos temporales y posteriores irrupciones de aire polar, un patrón que favorece la infiltración y posterior congelación explosiva del agua subterránea.  

Barrios con suelos arcillosos o zonas cercanas a cuerpos de agua —como partes de El Bronx, Queens, Staten Island o áreas suburbanas de Long Island y Westchester— son especialmente propensos a registrar estos estallidos invernales. 

LA NIEVE ES UN ESCUDO  

Paradójicamente, la nieve puede actuar como un escudo contra los frost quakes. Una capa de al menos 15 centímetros funciona como aislante térmico, evitando que el suelo pierda calor de forma abrupta.  

Por eso, estos eventos suelen darse en lugares donde la nieve es escasa o ha sido removida, dejando el terreno expuesto al frío extremo.  

Aunque los cryoseísmos no representan un peligro grave para la población, estudios recientes señalan que pueden causar vibraciones capaces de sacudir ventanas, mover objetos ligeros e incluso generar pequeñas grietas en aceras o cimientos, especialmente en viviendas antiguas. 

¿QUÉ HACER? 

Cuando un frost quake ocurre, la recomendación principal es mantener la calma. Si se escucha un estallido fuerte durante una ola de frío, conviene revisar posibles daños menores en la vivienda y consultar los registros oficiales de actividad sísmica.  

Si no se reporta ningún terremoto y las temperaturas están en niveles extremadamente bajos, es probable que se trate de un cryoseísmo.  

Solo en caso de detectar grietas significativas se sugiere contactar a las autoridades locales. En la mayoría de los casos, estos eventos no requieren evacuaciones ni reparaciones urgentes.

Compartir este artículo