El este de Estados Unidos atraviesa una nueva fase de inestabilidad climática con dos rondas adicionales de nieve y lluvias intensas previstas entre este martes, 3 de febrero, y el sábado 7, en una temporada invernal que ya ha dejado cortes de energía, daños en la infraestructura y riesgos crecientes para el transporte.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, sigla en inglés), el sistema afecta desde el Valle de Ohio hasta el Atlántico Medio y el Noreste, mientras que en el sur las precipitaciones contribuyen al deshielo tras la reciente tormenta que impactó a varios estados.
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En concreto, las autoridades mantienen activos múltiples avisos de clima invernal en Indiana, Ohio, Virginia Occidental, Pensilvania, Tennessee y Carolina del Norte, donde se esperan acumulaciones de nieve de hasta 7,5 centímetros y lluvias capaces de complicar la circulación.
Asimismo, el NWS advierte que la segunda ronda de precipitaciones, prevista para finales de la semana, podría incluir ráfagas de viento de hasta 65 km/h, aumentando la probabilidad de accidentes viales y nuevos cortes eléctricos en zonas vulnerables.
INFRAESTRUCTURA ELÉCTRICA GOLPEADA
La situación se agrava por los efectos persistentes de la tormenta de hielo registrada a finales de enero, que dañó la infraestructura eléctrica en Mississippi y Tennessee y dejó a decenas de miles de hogares sin suministro.
Aunque las lluvias recientes han acelerado el deshielo, persisten áreas aisladas sin electricidad y continúan los trabajos de reparación.
En paralelo, algunas ciudades del norte, como Cincinnati, registran acumulaciones de nieve muy superiores al promedio, en un invierno que ya se perfila como uno de los más intensos de la última década.

ACCIONES Y RECOMENDACIONES
Frente a este escenario, las autoridades estatales y locales han reforzado sus planes de contingencia, desplegando cuadrillas para despejar rutas, distribuir sal y atender emergencias en hospitales y refugios.
El NWS mantiene una red de alertas en tiempo real y advierte que las ráfagas previstas podrían reducir la visibilidad de forma significativa.
En tanto, aeropuertos y autopistas del noreste reportan demoras, cancelaciones y condiciones peligrosas debido a la nieve y el hielo acumulado.
De cara a los próximos días, el NWS prevé que el sistema de bajas presiones se desplace hacia la costa atlántica entre el 6 y el 7 de febrero, con la posibilidad de nuevas nevadas y vientos fuertes en el noreste.
La NOAA señala que la combinación de aire frío y humedad podría sostener episodios invernales severos durante la próxima semana, por lo que recomienda a la población mantenerse informada, limitar los desplazamientos y prepararse ante eventuales interrupciones en los servicios esenciales.

