El presidente cubano, Miguel Díaz‑Canel, ordenó a ejecutar “transformaciones profundas” en el modelo económico y social de la isla para evitar que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tome el control de su país tras la captura de Nicolás Maduro, en Venezuela, y los ataques en pleno desarrollo contra Irán.
En este sentido, la combinación de apagones prolongados, escasez de combustible y una economía debilitada ha obligado al gobierno a reconocer públicamente la gravedad de la crisis.
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En una reunión del Consejo de Ministros, Díaz-Canel insistió en que los cambios deben aplicarse “de inmediato”, un tono inusualmente directo que refleja la urgencia del escenario actual.
Entre las líneas generales planteadas por Díaz‑Canel destacan la ampliación de la autonomía empresarial y municipal, la reorganización del aparato estatal y necesidad de atraer inversión extranjera, incluyendo la participación de cubanos residentes en el exterior.
Aunque no se anunciaron medidas concretas, el mensaje apunta a una flexibilización administrativa dentro del marco vigente.
CAPTURA DE MADURO – PETRÓLEO VENEZOLANO
La crisis energética es uno de los factores más críticos. La interrupción de los envíos de petróleo desde Venezuela luego de la captura de Maduro —históricamente el principal proveedor de crudo para Cuba— ha dejado al sistema eléctrico en una situación precaria.
En las últimas semanas, se han registrado apagones extendidos, reducción drástica del transporte público y afectaciones en servicios esenciales como hospitales y centros educativos.
Ante este caótico escenario, en La Habana, el uso de bicicletas y transporte informal se ha convertido en una alternativa ante la falta de gasolina
Este escenario se suma a problemas previos como la inflación, la caída de ingresos por turismo y las restricciones financieras externas.
Organismos internacionales han advertido sobre el riesgo de un deterioro humanitario si la situación no se estabiliza.
La población, mientras tanto, enfrenta racionamiento, cortes eléctricos prolongados y un clima de creciente incertidumbre económica.
El llamado a reformas coincide con señales de apertura diplomática hacia Estados Unidos. Aunque Washington mantiene su política de sanciones, en semanas recientes se han introducido ajustes regulatorios que podrían facilitar ciertas transacciones energéticas.
De hecho, las autoridades estadounidenses han dejado abierta la posibilidad de permitir operaciones vinculadas al petróleo venezolano destinado a Cuba, siempre que no beneficien directamente a estructuras estatales o militares.
No se trata de un levantamiento de sanciones, sino de un margen técnico que podría aliviar parcialmente la crisis de combustible.
#27Feb | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su país podría optar por una «toma de control amistosa de Cuba», en medio de las tensiones con la isla por el bloqueo energético impuesto por Washington.
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— Caraota Digital (@CaraotaDigital) February 27, 2026
TRUMP HABLA DE «CONTROLAR CUBA»
En este contexto, las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, colocan más tensión al asunto. Al afirmar que su país podría considerar una “toma de control amistosa de Cuba”, en referencia al bloqueo energético y a las conversaciones en cursos.
«No tienen nada ahora mismo, pero están hablando con nosotros, y quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba. Podríamos terminar con una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años», declaró a la prensa en la Casa Blanca antes de partir hacia Texas el pasado viernes.
El presidente aseguró que Cuba está en «serios problemas» y Estados Unidos podría hacer algo «muy positivo» para los ciudadanos cubanos en el exilio y los que todavía residen en el país.
«Desde pequeño he oído hablar de Cuba. Todos querían un cambio, y puedo ver que eso está sucediendo», dijo Trump, quien agregó que el secretario de Estado, Marco Rubio, «lo está gestionando».
«Como saben, no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida. Y ahora mismo es una nación en serios problemas, y quieren nuestra ayuda», declaró.
Los cometarios se produjeron en medio de un escenario internacional marcado por la captura de Nicolás Maduro y la ofensiva estadounidense contra Irán, factores que han reconfigurado el tablero geopolítico regional y coloca máxima presión a Cuba.

