La osteosarcopenia: La amenaza silente del adulto mayor

4 Min de Lectura

¡Hola, feliz semana para todos! Un placer poder brindarles información, a través de: IMPULSO SALUDABLE. Si aún no han podido leer las columnas anteriores, los invito a que visiten mis redes sociales y las de Caraota Digital. Ahora, pasemos al tema que les traigo el día de hoy…

La osteosarcopenia, es un conjunto de signos y síntomas en donde se combinan o confluyen dos problemas frecuentes durante el proceso de envejecimiento del organismo: la osteoporosis (pérdida de densidad mineral ósea) y la sarcopenia (pérdida de masa, fuerza y función muscular). Es decir, el músculo y el hueso conforman un “sistema musculoesquelético” que se deteriora de forma simultánea, lo que aumenta el riesgo de caídas, fracturas, discapacidad y pérdida de independencia.

Sospechamos de osteosarcopenia en un adulto mayor (mayor de 65 años), cuando presentan:

  • Debilidad muscular caracterizada por dificultad para levantarse de una silla sin apoyo, subir escaleras o cargar objetos ligeros.
  • Pérdida de peso o de fuerza en las manos.
  • Historias de caídas frecuentes, fracturas por fragilidad ósea en las muñecas, caderas, vértebras o postura encorvada.
  • Fatiga crónica, marcha lenta o dificultad para caminar distancias cortas.
  • Si presentan antecedente de diabetes mellitus o uso crónico de corticoides.
  • Cuando presentan déficit de vitamina D o malnutrición proteica.

En relación al diagnóstico, además de la sospecha clínica debemos confirmar la presencia de ambos componentes (déficit en la densidad mineral ósea y baja muscular), a través de una densitometría (DXA) o estudios de bioimpedancia y demostrando bajo rendimiento físico a través de la velocidad de la marcha o la posibilidad de levantarse sin ayuda de una silla, al menos 5 veces.

En relación al tratamiento, el enfoque debe ser integral y multidisciplinario. No existe un medicamento único, ni pastillas milagrosas para la osteosarcopenia; pero sí una serie de intervenciones efectivas:

  • Ejercicios osteogénicos, enfocados en entrenamiento de fuerza con pesas o resistencia 2 a 3 veces por semana, alternos con ejercicios de equilibrio y marcha.
  • Enfoque nutricional personalizado y establecido por un nutricionista.
  • Enfoque farmacológico que va a estar dado por el componente dominante (óseo o muscular) y debe ser indicado por su médico tratante.

Se debe evitar la automedicación, incluso el uso de suplementos nutricionales, sólo deben ser usados si existe un déficit confirmado.

En definitiva, la prevención siempre será clave y debe comenzar en edades tempranas, realizando actividad física regular como caminar, subir y bajar escaleras y diseñar una rutina de ejercicios de fuerza.

Es importante tener una alimentación equilibrada, haciendo énfasis en el consumo proteico de origen vegetal y/o animal, realizar consultas médicas periódicas y estudios relacionados a la densidad mineral ósea y fuerza muscular, cuando existan factores de riesgo o sospecha clínica.

La osteosarcopenia, no se debe convertir en una condena inevitable del “envejecimiento”; al contrario, debe verse como un proceso que puede modificarse con hábitos simples y atención multidisciplinaria oportuna.

Comparte esta columna si consideras que alguien necesita leerla y sígueme por mis redes sociales @drmendezve  para obtener información sobre salud, deporte y bienestar.

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.

Compartir este artículo
TASA BCV
$ USD: 486,19 Bs
EUR: 569,42 Bs