Un hombre del sur de California (EEUU) admitió ante el tribunal haber abusado sexualmente de su hija biológica, tras embriagarla con alcohol en su casa, en un caso repugnante que terminó con la joven quitándose la vida.
De acuerdo con lo reseñado por New York Post y otros medios, Stephen Vincent Chavez, de 41 años, se declaró culpable este lunes de un delito grave de incesto y otro menor por suministrar alcohol a su hija de 18 años, llamada Makayla Rene Settles, según informaron los fiscales.
LEA TAMBIÉN: VIDEO VIRAL: LA MAESTRA QUE PROTAGONIZÓ ESCENA «RACISTA Y PERTURBADORA» CON UNA MUÑECA EN PLENO SALÓN DE CLASES
Los investigadores detallaron, que los abusos, se registraro en julio de 2025, mientras Makayla se alojaba con Chávez en su casa de Moorpark, tras haberse mudado desde Carolina del Norte con la esperanza de comenzar un nuevo capítulo en su vida.
«Tras un día de copas en una reunión familiar, Chávez compró más alcohol para que él y su hija bebieran en casa», declararon los funcionarios de la fiscalía del condado de Ventura. «Posteriormente, Chávez mantuvo relaciones sexuales con ella», señalaron.
Asimismo, las autoridades indicaron que Makayla, posiblemente muy traumatizada y decepcionada por el hecho, se suicidó en diciembre del mismo año.
Se precisó que la joven tenía planes de ir a la universidad y empezar una nueva vida tras apenas cumplir sus 18 años. Dos días después de su llegada, según contó su familia, llamó aterrorizada pidiendo ayuda.

Luego, Settles fue hospitalizada por la agresión, y un examen forense confirmó la presencia del ADN de Chávez. Inicialmente, el hombre fue puesto en libertad bajo fianza de 250.000 dólares. Esto, antes de adelantar la fecha de su comparecencia ante el tribunal para declararse culpable.
La fiscal adjunta del condado de Ventura, Tessa McCarty, expresó que la adolescente había confiado en Chávez. En específico, para que la cuidara y protegiera después de mudarse al otro lado del país para vivir con él.
«(Chávez) violó esa confianza y destrozó la relación padre-hija de una manera inimaginable», dijo McCarty.
La Fiscalía indicó que dedicaron meses a examinar, si se podían presentar cargos adicionales, incluyendo violación, de forma legal.
“El análisis incluyó múltiples entrevistas, pruebas forenses adicionales, evaluaciones médicas y una revisión exhaustiva de la evidencia electrónica”, declaró la Fiscalía.
“Tras realizar dicho análisis y convocar a un equipo de los principales fiscales de agresión sexual de la oficina para revisar los hallazgos, la Fiscalía confía en que este caso fue imputado correctamente con base en la ley, los hechos y las pruebas presentadas”, se agrega en la declaración.

LO «MÁS INDIGNANTE DEL CASO»
Para mayor indignación entre usuarios de las redes sociales, y los propios parientes de la joven, las autoridades informaron que Chávez probablemente solo enfrentaría una condena máxima de tres años en una prisión estatal.
Esto último, a pesar de que Chávez adelantó dicha comparecencia ante el tribunal para poder declararse culpable. Además, los fiscales indicaron que también reconoció haber «abusado de una posición de confianza y haber atacado a una víctima particularmente vulnerable».
En tanto, la madre de Settles, Carolina Sandoval, expresó su profunda frustración con respecto a los límites legales del caso.
«Según los cargos, lo máximo que puede recibir son tres años de prisión y 20 años como delincuente sexual registrado», dijo Sandoval. «Siento que la vida de mi hija solo vale tres años», lamentó. «La emborrachó… estaba intoxicada. Se aprovecharon de ella física y mentalmente. Si eso no es violación, no sé qué lo es», señaló.
Asimismo, afirmó en una reciente entrevista a Univisión que, además del hallazgo del ADN —del hombre— y su propia confesión, su hija relató detalles de lo ocurrido a una prima y su deseo de dejar de vivir por lo ocurrido a través de un audio y escrito, materiales que están en poder de las autoridades.
Su sentencia formal está programada para el 23 de junio en el Tribunal Superior del Condado de Ventura. Además, de la condena en prisión, el hombre deberá registrarse como delincuente sexual durante los próximos 20 años.

