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Hoy 27 de mayo, se conmemora el Día Mundial de la Medicina de Urgencias y Emergencias, una oportunidad muy importante para tener presente que, en medicina, una respuesta oportuna marca la diferencia entre una lesión que puede ser controlable o convertirse en un suceso lamentable. Como traumatólogo con experiencia a nivel deportivo, además profesional en seguridad y salud laboral, diariamente estoy atendiendo este tipo de escenarios.
Los emergenciólogos, son los profesionales que se encuentran en esa primera línea de atención y son un personal fundamental para la estabilización inicial de los pacientes. Pero los traumatólogos, por nuestra especialidad, también acompañamos en gran parte de este proceso: desde la atención inicial en el área de emergencia, hasta su recuperación.
Estos términos siempre tienden a utilizarse como sinónimos y no lo son. Es importante aprender a diferenciar ambos conceptos:
Una Emergencia, es una situación en la cual existe un riesgo inminente de muerte o pérdida de un órgano, que requiere atención inmediata. Ejemplos: politraumatismo por accidente de tránsito, fractura abierta y expuesta.
Una Urgencia, son aquellas condiciones de salud en las cuales se necesita atención médica en horas, pero no comprometen la vida de forma inmediata.
Ejemplos: esguince severo de tobillo, lumbalgia aguda por esfuerzo. El poder conocer esta diferencia de conceptos, ayuda a evitar que se saturen los servicios de atención médica y permite actuar con rapidez, cuando realmente es necesario.
Como les comenté en columnas anteriores, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que los accidentes de tránsito causan más de un millón de muertes al año. Por otra parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estima que alrededor de 3 millones de personas en el mundo, mueren anualmente por accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo.
Lamentablemente, estas cifras nos demuestran lo frágil que puede ser la vida cotidiana. La gran mayoría de estos eventos o lesiones, son prevenibles con medidas básicas y respeto a las normas, pero es fundamental contar con una adecuada dotación médico-quirúrgica, en los centros de salud públicos y privados.
Además, es importante contar con equipos e infraestructura óptimos, que les permita a los profesionales de la salud, brindar la mejor atención posible a los pacientes que así lo ameriten.
Este 27 de mayo, reconozcamos y valoremos la labor de quienes trabajan en urgencias y emergencias, además, asumamos nuestra cuota de responsabilidad como ciudadanos. Con prevención, educación y sistemas de salud bien equipados, podemos reducir riesgos y proteger a nuestra sociedad.
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