Un policía estatal de Arkansas (EEUU) renunció a su cargo luego de que su esposa presentara en el proceso de divorcio decenas de mensajes de texto con contenido racista, misógino y xenófobo, que según la denuncia, evidenciaría sus creencias supremacistas blancas y conductas incompatibles con su función pública.
De acuerdo con New York Post y otros medios locales, el funcionario fue identificado como Michael Austin Kennedy, padre de dos hijos y miembro de la Policía Estatal de Arkansas hasta el pasado 15 de mayo.
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Todo comenzó, cuando su esposa, Alana Kennedy, incluyera las conversaciones en la demanda de divorcio. En los mensajes, el agente utilizaba reiteradamente insultos raciales y despectivos contra personas negras, inmigrantes, musulmanes y mujeres.
Asimismo, se detalló que expresó en los mensajes posturas extremistas sobre diversos temas sociales y políticos.
Es por ello, que la mujer solicitó la custodia exclusiva de los hijos de la pareja, argumentando que teme que las ideas de Kennedy «envenenen las mentes de los niños» y fomenten el odio.
Según los documentos judiciales, los menores también manifestaron temor hacia su padre debido a sus constantes discursos discriminatorios y pensamientos que calificaron como irracionales.

¿QUÉ DECÍA EL POLICÍA?
Entre los mensajes, el exfuncionario policial señaló en una oportunidad y burlándose de su esposa, que ella por su buena voluntad, no «odiaba lo suficiente a los inmigrantes».
«No los odias lo suficiente. La mierda que atascó el inodoro de [su hijo] vale más para mí que cualquiera de ellos», escribió Kennedy en uno de los mensajes de texto.
Además, en otro incidente, cuando Alana le envió un mensaje de texto advirtiéndole sobre la congestión del tráfico en una carretera local, Kennedy afirmó que un hombre hispano era el responsable.
«Pero si tuviéramos una nación y una frontera, habrías llegado a tiempo», escribió.
En otro diálogo, Alana le preguntó a Kennedy si podía traerle algo de beber a su hijo. En lugar de eso, él se enfureció. Le dijo que no podía porque «los negros eran negros» en Little Rock.
«En Irlanda del Norte, tienes que apuntar con armas a la gente que va en coche por la carretera. Es lo que haces todo el día, todos los días. Y luego los niños que sí tienen padre no pueden verlo porque tienen que ir a lidiar con eso», se quejó Kennedy.
Asimismo, Kennedy alardeó de su «foto trofeo» en la que aparecía junto a sus compañeros arrestando a un hombre hispano.

