Es habitual que los niños puedan rechazar participar en una nueva actividad, producto del miedo que les genera la incertidumbre. En este escenario, los padres deben hacer frente a un dilema difícil.
Algunos padres pueden optar por respetar este temor, mientras que otros insisten en que los niños enfrenten sus miedos. Aunque las soluciones impulsivas pueden funcionar a corto plazo, los especialistas en ansiedad infantil recomiendan otras vías.
Expertos en psicología y psiquiatría dijeron a la revista The Conversation que no es recomendable que los niños eviten lo que les produce temor. Pueden generar alivio inmediato, pero refuerza el miedo y dificulta que enfrenten desafíos más complejos.
ACOMPAÑAR A LOS NIÑOS ANTE EL MIEDO
La ansiedad puede construir un patrón en caso de que no se aborden los miedos de los niños a tiempo. Esto se puede conseguir mediante el apoyo emocional en casa, a la vez que se forman en la escuela.
Los especialistas subrayan que la comprensión es lo primero. Si los niños están ante un evento difícil, es crucial hablar previamente con ellos y explorar qué es lo que les causa rechazo sobre esta experiencia.
Es muy posible que durante estas conversaciones surjan los miedos, experiencias negativas previas o conflictos sociales que vivieron. Igualmente, hay que tomar en cuenta que los niños no siempre expresan lo que sienten de inmediato.
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Una vez se identifica el miedo, se tiene que presentar a los niños una variante accesible. Por ejemplo, si tiene miedo de practicar algún deporte, se puede entrenar con una persona de confianza o solo observar al principio, esperando que se integre más adelante.
Hay que recordar que lo importante no es el desempeño perfecto de los niños, sino una participación adaptada a la realidad. El acompañamiento familiar y escolar se vuelve elemental para hacer frente a estos desafíos.

