Una pareja blanca del estado de Florida (EEUU) tuvo una hija negra, tras un error durante el tratamiento de fertilización in vitro en una clínica de la región.
De acuerdo con lo reseñado por NBC News y otros medios locales, el nacimiento de la bebé con un perfil genético distinto a la pareja se debió a una insólita confusión en el Centro de Fertilidad de Orlando, en Longwood. Un caso que derivó en un acuerdo de custodia con los padres biológicos de la menor.
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Se trata de la historia de Tiffany Score y Steven Millsm quienes recibieron a su hija Shea en diciembre y poco después del nacimiento de la misma señalaron que la bebé no podía ser biológicamente suya, ya que presentaba rasgos raciales distintos.
Las pruebas de ADN confirmaron, posteriormente, que Shea pertenecía a otra familia.
La madre biológica, identificada en los documentos judiciales como «Paciente 004», coincidía con el grupo de donantes o embriones del mismo ciclo de extracción realizado en marzo de 2020, y su perfil genético fue verificado como el origen biológico de la menor.

DEMANDA CONTRA LA CLÍNICA
Pese al impacto inicial, Score y Mills manifestaron su intención de seguir criando a la niña, a quien consideran su hija, al tiempo que impulsaron acciones legales para esclarecer lo ocurrido.
Según un documento judicial presentado el 12 de junio, ambos padres llegaron a un acuerdo de custodia. Los detalles del pacto, así como la identidad de la madre biológica de Shea, no se hicieron públicos, pero Score y Mills obtuvieron la custodia permanente de la menor.
La decisión se produjo después de que Score and Mills presentara una demanda en abril contra el Fertility Center of Orlando en Longwood y el doctor Milton McNichol tras la confusión de embriones.
Con la demanda, la pareja esperaba localizar a los padres biológicos de su hija y averiguar qué sucedió con su embrión. Según el informe, también obtuvieron una orden judicial de emergencia para preservar los registros de la clínica.
En tanto, la clínica declaró que está cooperando con la investigación para determinar el origen de la confusión de embriones. Pero, un aviso en el sitio web de la clínica, indica que cerró sus puertas el 20 de mayo.
Score y Mills buscan ahora transferir un único embrión que quedó en la clínica y, que está etiquetado con sus nombres.
Según la documentación judicial presentada en abril, la pareja también está estudiando la posibilidad de demandar a la clínica por negligencia médica.

