A medida que pasan los días, han aumentado los riesgos sanitarios para los voluntarios que se encuentran en la búsqueda de más sobrevivientes tras los terremotos del pasado 24 de junio. Por ello, la médica internista Amparo Mora hizo un llamado a que se mantengan protegidos con los implementos de seguridad correspondientes para evitar contraer las patologías a las que pudieran estar expuestos.
«Las labores de rescate sin equipos adecuados de bioseguridad ponen a los héroes que trabajan con el corazón, que son los voluntarios, ante graves riesgos de salud, ya que están expuestos a enfermedades como la leptospirosis. Esta es una infección de tipo bacteriana que se transmite a través del contacto con la orina de roedores, principalmente de ratas que están presentes en el agua estancada, el lodo y los escombros contaminados», indicó la especialista.
«La bacteria puede penetrar a través de las áreas cutáneas, las mucosas o los ojos. También están expuestos a patologías como el hantavirus, que se transmite al inhalar el polvo contaminado con heces o saliva de roedores, o la salmonelosis, una infección bacteriana grave transmitida por el contacto directo con superficies de objetos que se encuentran infectados con las heces de estos animales», precisó.
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Asimismo, destacó que la falta de agua potable, sumada a la fractura de tuberías de aguas negras, crea un foco para brotes epidémicos, sobre todo de enfermedades del tracto gastrointestinal.
«Hay otras enfermedades, como la hepatitis A y E, que se transmiten por vía fecal-oral, a menudo cuando las manos contaminadas tocan la boca o se ingiere agua que no está correctamente tratada», explicó.
La galena hizo un llamado a tratar las raspaduras y heridas de inmediato: «Lavarlas inmediatamente con agua y jabón, y cubrir la lesión con un apósito o gasa limpia».
Además, recomendó el uso de desinfectantes, así como evitar a toda costa caminar por aguas estancadas sin calzado impermeable, como lo pueden ser las botas. «Al retirar los escombros, se debe tratar de tapar la nariz y la boca con un pañuelo húmedo para filtrar el polvo».
«Sabemos que vinieron a salvar vidas, pero para proteger a los suyos deben protegerse ustedes primero. Cuídense para que puedan seguir siendo el milagro de otros», pidió.
Por lo cual, exhortó a los voluntarios a estar atentos a síntomas de debilidad, fiebre, infección, cuadro diarreico, vómito o cambios en el color de la piel, y, en caso de presentarse alguno de estos, buscar ayuda médica de inmediato.
Para finalizar, recomendó usar mascarillas N95, guantes, lentes de bioseguridad y botas especiales.

