La creación de un grupo de trabajo en el que participan la Asamblea Nacional 2015 y el Parlamento presidido por Jorge Rodríguez sería parte de un plan que se está negociando desde la Casa Blanca para Venezuela.
«Este plan contempla un periodo transicional con una mayor implicación de los Estados Unidos, con dos cifras interesantes, que están todavía sometidas a debate, la primera el envío de personal civil y militar del cuerpo de ingenieros del ejército de tierra, entre otros en una cifra de 3.000 estadounidenses que podrían arribar a Venezuela para participar en la reconstrucción, algo necesario después del terremoto», indicó el medio ABC.
En este sentido, señalaron que sobre todo participarían en reconstrucción de infraestructura y en todo tipo de arreglos que tengan que ver con telecomunicaciones y que permitan solventar gran parte de ese daño hecho por los terremotos.
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También estarían pensando invertir una cifra que iría entre los 2.500 y 3.500 millones de dólares para esa reconstrucción, «dinero invertido por los Estados Unidos para ese proceso en el que la Casa Blanca busca una implicación más directa», precisó dicho medio.
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¿CÓMO SERÍA LA RELACIÓN A LARGO PLAZO ENTRE EEUU Y VENEZUELA?
Por otra parte, el medio ABC también explicó los planes que tendría Estados Unidos con Venezuela a largo plazo. «Está claro que el presidente Trump ha hecho bromas en las últimas semanas diciendo que Venezuela podría convertirse en el estado número 51, según hemos podido saber, una de las líneas de argumentación en la Casa Blanca en este momento, no hay todavía un consenso total sobre ese plan, pero sería un acuerdo que no convierta a Venezuela en un estado, pero sí de tutela y asociación similar al que tienen las Islas Marshall y otros territorios del pacífico en los que hay acuerdos no solo en la explotación de recursos, sino también en la defensa y protección».
«Es decir, una implicación de Estados Unidos sin tener que llevar a una reconstrucción completamente dirigida por la Casa Blanca como pasó anteriormente en escenarios como Irak o Afganistán. Desde luego, el presidente Trump y su equipo no buscan eso», concluyó.

