«No hay otra explicación»: Las revelaciones sobre el ¿asesinato? de Kurt Cobain

Carlos Ramiro Chacín
3 Min de Lectura
3 Min de Lectura

La muerte del músico estadounidense Kurt Cobain, líder de la mítica banda Nirvana, es uno de los grandes enigmas de la música contemporánea, producto de las extrañas circunstancias que rodearon la tragedia.

Cobain, de 27 años en ese momento, murió el 5 de abril de 1994 por un disparo de escopeta en la cabeza. Las autoridades concluyeron oficialmente que se trató de un suicidio, aunque esta versión ha visto infinidad de cuestionamientos.

El periodista Ian Halperin, autor del libro Caso cerrado: El asesinato de Cobain: El homicidio y el encubrimiento de Kurt Cobain, habló con un exoficial de la Policía de Seattle que, tras evaluar el caso, concluyó que la investigación fue mal gestionada.

«He tenido un sentimiento de justa indignación durante años. Finalmente, decidí hablar para abordar un grave error», afirmó el ex oficial. Para el especialista, Cobain no se quitó la vida; fue asesinado.

IRREGULARIDADES EN LA MUERTE DE COBAIN

El especialista sostuvo que hay que tres evidencias que contradicen el veredicto oficial del caso de Cobain. «El caso no debería haber sido etiquetado como suicidio», dijo el exagente, quien concluyó que «nunca se hizo» una «investigación adecuada».

En primera instancia, afirmó que Cobain tenía un nivel de heroína en sangre tres veces superior a la dosis mortal de un adicto. Esto, según el exagente, habría imposibilidad que dispara el arma.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: LAS POLÉMICAS IMÁGENES DE LA RAPERA TOKISCHA SEMIDESNUDA EN UN TEMPLO ESPAÑOL QUE DESATARON LA IRA DE LA IGLESIA, ESTO EXIGIERON

Kurt Cobain: Recordamos a la estrella fugaz del grunge
Cobain es una de las máximas figuras del grunge. Foto: Archivo

De igual forma, señaló que «no había huellas dactilares en el arma» y que «las últimas cinco líneas de su supuesta nota de suicidio no coincidían con su propia letra». Por tanto, sostiene que Cobain fue asesinado.

«Los asesinos incapacitaron a Kurt obligándolo a tomar una gran dosis de heroína. Luego, le dispararon en la cabeza. Para mí, no hay otra explicación. Estudié este caso a fondo», sentenció el exagente.

Para la fuente, el Departamento de Policía de Seattle gestionó mal el caso y, en su opinión, hubo un «gran encubrimiento». «Había demasiada política involucrada, no suficientes hechos», agregó.

Compartir este artículo