Andrea Villarroel, esposa de Jonathan Moly, señaló que su relación con su suegra, la exreina del Miss Venezuela Inés María Calero, continúa siendo complicada, y aseguró que la situación mejoró notablemente con Miguel Moly, su suegro, tras el divorcio de la pareja.
Villarroel explicó —en declaraciones difundidas en el podcast de Jonathan Moly con su suegro— que, a su juicio, Calero mostró desde el principio un fuerte sentido de posesión hacia su hijo, algo que ella atribuye a una insatisfacción emocional que, según su interpretación, suele llevar a algunas madres a buscar en los hijos varones el afecto que no reciben de su pareja.
LEA TAMBIÉN: FAMOSO CANTANTE VENEZOLANO ‘LE ROBÓ EL CORAZÓN‘ A ANA DE ARMAS, LA EXNOVIA DE TOM CRUISE
La joven insistió en que no hablaba con intención de ofender. Afirmó que trató de describir un patrón que, dijo, identificó con el paso del tiempo dentro de la familia.
«Voy a decir, sin pelos en la lengua, que me llevo muchísimo mejor con Miguel desde que se divorció que Inés. Esa es una verdad más grande que una casa. Ahí es donde viene la parte importante de la historia. Definitivamente, tu papá es un antes y un después de haber estado con tu mamá. O sea, tu mamá sigue siendo la misma. Pero tu papá sí es un antes y un después: después del divorcio, él realmente es él, ¿me entiendes? Creo que había un poquito de manipulación por parte de tu mamá antes de eso», señaló.
«HA SIDO COMPLICADO»
«Volviendo al tema, hablando ahora de tu mamá, desde un principio ha sido muy complicado porque es una señora que tiene un sentido de pertenencia, de sobreprotección, muy grande. Ya entendí que eso radica en que, cuando tú no estás satisfecha emocionalmente con tu pareja, vas directamente a buscar ese apego con tus hijos», agregó.
Y continuó: «A las pruebas me remito. Tú no ves a una mujer que está casada. Felizmente casada, próspera, feliz, que se siente plena, tratando de arrimarse a un hijo —no en el mal sentido, sino todo el día como que ‘¿qué haces?, ¿cómo estás?’, llamando todo el tiempo–. Entonces, yo creo que eso viene de que no estás satisfecha con tu pareja, y entonces buscas amparo en tus hijos, o buscas en ellos lo que tu pareja no te está brindando, especialmente en los hijos varones. Yo, que tengo tres hijos varones, ya sé perfectamente qué es lo que no tengo que hacer, porque no quiero problemas, no quiero roces, no quiero que se malinterpreten las cosas. Obviamente, estoy hablando muy pronto, porque mis hijos están chiquiticos».
Por su parte, Jonathan Moly relató el momento en que su madre habría notado que la relación con Villarroel iba en serio, cuando él comenzó a pasar la mayor parte de la semana en casa de su entonces novia.
«MI NUERA ETERNA»
Moly recordó que, en medio de esa tensión, Calero hizo público un comentario dirigido a exnovia que en ese momento representaba a Venezuela en un certamen, cerrando su mensaje con la frase «mi nuera eterna», una declaración que él y su ahora esposa interpretaron como una indirecta hacia Villarroel.
«Cuando ella sintió, dijo ‘mierda, mi hijo de verdad se está tomando esta decisión y se está yendo de verdad’. Porque lo empezó a notar cuando yo me empecé a quedar donde ella, cuatro de los siete días de la semana. Y de repente ella decía ‘pero tú casi vives aquí ya’, y yo todavía vivía con mi mamá. Ella empezó a notar: ‘mira, efectivamente, ahora sí, de verdad, mi hijo está abriendo sus alas y quiere volar’. Y en ese momento, de repente, bueno, no lo manejó de la mejor manera», recordó Moly.
«En ese momento mi exnovia estaba concursando en Venezuela, y ella dijo ‘le deseo lo mejor, no sé qué’, y cerró con la frase ‘mi nuera eterna’, ¿correcto? O sea, obviamente esta mujer se endemonió. Ya teníamos un año de relación», agregó.
EN MEDIO DE LAS DOS
Moly, en tanto, admitió comprender la reacción de su madre y reconoció que el comentario pudo haberla afectado dado su perfil público y, además, defendió que mantener el equilibrio entre ambas figuras femeninas de su vida no ha sido tarea sencilla.
«Pero, bueno, es tratar de mantener ese balance. Hay momentos en que es imposible mantenerlo balanceado, porque a veces uno se inclina mucho hacia un lado. Y ahí es donde digo: no es culpa mía, ha sido jodido hacerlo. Y, en principio, si te pones a contar, eso empezó de esa manera. Muchas veces se dice que cuando las cosas empiezan mal, terminan mal», sostuvo.

