El gobernador Ron DeSantis ha puesto bajo la lupa una de las lagunas legales más antiguas de Florida, reafirmando su compromiso de prohibir formalmente el matrimonio entre primos hermanos en el estado.
A pesar de un reciente revés en la Legislatura, el mandatario estatal ha señalado que eliminar esta práctica es una prioridad para proteger los valores y la seguridad de la región.
Actualmente, Florida se encuentra entre el grupo de aproximadamente 16 estados de la Unión que todavía permiten las uniones legales entre primos hermanos. Si bien el estatuto estatal prohíbe estrictamente el incesto entre familiares directos —como padres, hijos, abuelos y hermanos—, el vacío legal respecto a los primos ha persistido durante décadas.
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La controversia cobró fuerza a principios de este año con el impulso de la Propuesta de Ley 733 (HB 733), liderada por el representante republicano Dean Black. El proyecto buscaba armonizar las leyes de Florida con la mayoría del país, donde estas uniones están prohibidas o severamente restringidas debido a preocupaciones genéticas y sociales.
Durante una conferencia de prensa en Tampa este mes de abril, DeSantis vinculó la prohibición con una narrativa de seguridad cultural. El gobernador calificó la práctica como una costumbre ajena a los valores estadounidenses y llegó a asociarla con lo que denominó «yihad encubierta».
Según su postura, permitir estas uniones facilita la importación de prácticas culturales que, a su juicio, son incompatibles con la estructura social de Florida.
«Es una decisión de sentido común», afirmó DeSantis antes de agregar que esta práctica «no tiene lugar en nuestra cultura y es algo que deberíamos haber corregido hace mucho tiempo».
ESTANCAMIENTO LEGISLATIVO
A pesar del respaldo del Ejecutivo, la HB 733 no logró convertirse en ley durante la sesión legislativa ordinaria de 2026. Aunque la Cámara de Representantes mostró apoyo, el proyecto se estancó en el Senado estatal.
Fuentes cercanas al Capitolio sugieren que el fracaso no se debió a una oposición directa a la prohibición de los primos, sino a que la medida quedó atrapada en disputas políticas sobre otros artículos incluidos en el paquete de leyes familiares.
La derrota legislativa no parece haber frenado al gobernador. DeSantis ha instado públicamente a los legisladores a reintroducir la propuesta en una sesión especial o en el próximo ciclo legislativo, asegurando que «no descansará» hasta que el matrimonio entre primos sea ilegal en el «Estado del Sol».
Por ahora, y hasta que se firme una nueva ley, el matrimonio entre primos hermanos sigue siendo legal y reconocido por el estado de Florida, una realidad que DeSantis espera cambiar antes de que termine su mandato.
