Marco Rubio hablará sobre operaciones en Venezuela ante legisladores de EEUU la próxima semana

Luis Alfredo Ledezma
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Marco Rubio sobre Venezuela
Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU. / Cortesía: EFE

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volverá a ocupar un lugar central la próxima semana, cuando testifique públicamente ante el Senado sobre las acciones de la administración del presidente del país norteamericano, Donald Trump, en Venezuela, que sirvió para la captura de Nicolás Maduro.  

De acuerdo con la agencia de noticias Reuters y medios estadounidenses como Fox News, la comparecencia, prevista para el 28 de enero ante la Comisión de Relaciones Exteriores, se suma a una serie de visitas recientes del funcionario al Congreso, impulsadas por la creciente presión de los legisladores para obtener mayor claridad sobre la estrategia estadounidense en Venezuela y el Caribe. 

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Rubio, quien durante años formó parte del Senado antes de asumir la jefatura del Departamento de Estado, ha regresado con frecuencia a su antiguo terreno político en los últimos meses.  

Su presencia se ha vuelto habitual en medio de debates sobre transparencia, supervisión legislativa y el alcance de las facultades bélicas del Ejecutivo. 

La audiencia de la próxima semana se enmarca en ese contexto, especialmente después de que Rubio desempeñara un papel decisivo para persuadir a los senadores Todd Young, de Indiana, y Josh Hawley, de Misuri, de modificar su voto en una reciente disputa sobre los poderes de guerra del presidente Trump, en la que terminaron airosos los republicanos. 

INQUIETUDES DE LOS REPUBLICANOS

Los dos senadores republicanos habían expresado inquietudes sobre la posibilidad de que el Gobierno enviara tropas a la región —especialmente a Venezuela— sin una consulta previa al Congreso.  

Rubio, según fuentes legislativas, logró disipar parte de esas dudas mediante compromisos directos, garantías formales y la promesa de testificar públicamente sobre cualquier acción futura relacionada con Venezuela.  

Young reconoció entonces que el proceso fue “un ejercicio de comunicación”, pero también una oportunidad para evidenciar las fallas históricas del Congreso en la supervisión de los poderes bélicos. 

En paralelo, Rubio envió una carta al presidente del Comité de Relaciones Exteriores, James Risch, republicano por Idaho, en la que reiteró que la administración notificaría al Congreso antes de emprender cualquier operación militar significativa en la región.  

Ese mismo mensaje fue transmitido a Young, a quien Rubio aseguró que, si Trump decidiera involucrar a las Fuerzas Armadas en hostilidades de gran escala en Venezuela, solicitaría autorización legislativa previa siempre que las circunstancias lo permitieran. 

LOS DEMÓCRATAS QUIEREN MÁS 

Sin embargo, estas garantías no han frenado los esfuerzos del senador demócrata Tim Kaine, miembro del comité, quien mantiene su campaña para restringir las facultades bélicas del presidente.  

Antes del receso legislativo, Kaine adelantó que continuará presentando mociones para impugnar declaraciones de emergencia, cuestionar intervenciones militares que considere ilegales y exigir informes sobre derechos humanos y transferencias de armas.  

Su postura anticipa un debate intenso cuando Rubio regrese al Senado, en un momento en que la política hacia Venezuela sigue siendo uno de los temas más sensibles en la agenda de la política exterior de los Estados Unidos. 

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