Sunny, la perrita que el expresidente de los Estados Unidos Barack Obama adoptó durante su segundo mandato y paso en la Casa Blanca, murió a los 13 años.
El exmandatario confirmó la noticia a través de un mensaje, en el que repasó los momentos que compartió con ella junto a su familia.
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«La extrañaremos muchísimo e imaginamos que ahora está con su gran hermano, asegurándose de que esté bien», escribió en el extenso mensaje, publicado en su cuenta de la red social X.
Señaló que la perrita llegó a la vida de la familia en 2013, cuando él iniciaba su segundo período como mandatario.
Desde entonces convivió con Bo, el otro perro de la familia, y se convirtió en una presencia habitual entre los jardines y actos de la residencia presidencial durante los años que vivió allí junto a Michelle Obama y sus hijas, Malia y Sasha.
Al anunciar su fallecimiento, el expresidente también recordó el momento en que Sunny se sumó al hogar familiar y el efecto inmediato que causó entre todos ellos.
«Adoptamos a Sunny al comienzo de nuestro segundo mandato en la Casa Blanca, y todos nosotros —incluido nuestro primer perro, Bo— nos enamoramos de ella al instante», escribió Obama.
ERA «ATLÉTICA Y LLENA DE ENERGÍA»
Sobre su carácter, el expresidente describió a Sunny como una perra «atlética, llena de energía y muy protectora con Bo», y agregó que, aunque al principio podía resultar algo difícil de tratar, terminaba conquistando a quienes la conocían.
«A Sunny le interesaba más hacernos correr a su alrededor, revolcarnos en el suelo con ella o frotarle la barriga el mayor tiempo que estuviéramos dispuestos. Ella adoraba a las niñas, incluso si la molestaban cuando estaba echando una siesta. Adoraba a nuestro equipo y a menudo los seguía por todas partes, ayudándolos en su trabajo», agregó.
Y concluyó: «Pero en lo que respecta a nuestra familia, era prácticamente perfecta, y durante 13 años, estuvo a nuestro lado. Siempre leal, siempre dulce, siempre lista para la aventura, aún fogosa y hermosa hasta el último día de su vida».
Sunny era una perra de agua portuguesa de pelaje negro, la misma raza de Bo, que llevaba cuatro años viviendo con la familia cuando ella llegó en 2013.
Ambos perros compartieron protagonismo durante años y se convirtieron en una imagen reconocible de la etapa de los Obama en Washington.
Yesterday, we lost a cherished member of our family.
We got Sunny at the start of our second term in the White House, and all of us – including our first dog, Bo – immediately fell in love. We also had trouble keeping up with her, for Sunny was a force of nature. Athletic and… pic.twitter.com/UBHQILb4BG
— Barack Obama (@BarackObama) September 16, 2026

