El próximo 4 de septiembre, se conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual, una fecha impulsada desde 2010 por la Asociación Mundial para la Salud Sexual y nos permite recordar que la sexualidad, forma parte de nuestro bienestar físico, emocional, mental y social. Por lo tanto, es muy importante tener acceso a información, servicios y la posibilidad de vivir una sexualidad placentera, segura y libre de estigmas.
Esta semana, quiero abordar una de las preguntas que recibo en consulta, con relativa frecuencia: “Doctor, ¿podré tener sexo después de mi cirugía?”. Esta duda es una constante entre los pacientes, pero pocos se atreven a preguntar por vergüenza o temor.
Si te encuentras en recuperación de una herida, una fractura, prótesis o de alguna intervención traumatológica, la respuesta es que, en la gran mayoría de los casos, es posible recuperar una vida sexual plena y satisfactoria.
Estudios internacionales han demostrado que, entre el 75 % y el 90 % de los pacientes con prótesis de cadera o rodilla, mejoran notablemente su función sexual después de la cirugía. El factor principal está dado porque disminuye el dolor y aumenta la movilidad. Estos beneficios se traducen en mejor calidad de vida, cuando el dolor crónico cede.
Existen un grupo de cirugías traumatológicas que siempre generan más dudas:
- Prótesis de cadera: el mayor temor es la luxación (que se salga la prótesis de su sitio). En estos casos, se recomienda esperar 4-6 semanas, después de la cirugía, para retomar la actividad sexual.
- Prótesis de rodilla: En este tipo de cirugías, se recomienda esperar entre 4 a 8 semanas, priorizando control del dolor y rehabilitación.
- Fracturas de pelvis, cirugías de columna o extremidades inferiores: depende de la calidad ósea y de la cirugía que se realizó, pero lo que siempre se prioriza es su comodidad y la aprobación del cirujano.
Mitos que aún persisten en la población:
1. Uno de los más comunes: “Si tengo relaciones después de la cirugía, la herida se va a infectar o se encona”.
Respuesta: Falso. Mientras la herida esté bien cerrada, mantengan higiene básica y sigas las indicaciones médicas, no existe ese riesgo directo.
2. Otro mito frecuente: “Los tornillos o la prótesis se pueden aflojar o soltar”.
Respuesta: Eso podría ocurrir con movimientos extremos y prohibidos (flexión mayor a 90° o rotaciones forzadas en relación a las prótesis de cadera). Con posiciones adecuadas, rehabilitación y terapia ocupacional, el riesgo es muy bajo.
3. La creencia de que “ya el sexo nunca será igual”.
Respuesta: Tampoco es cierta, la mayoría de los pacientes reporta igual o mejor calidad de vida sexual, al reducir el dolor persistente.
Como médico traumatólogo, te recomiendo:
- Espera hasta que la herida esté cerrada y el dolor esté controlado.
- Conversa abiertamente con tu traumatólogo. Aprovecha cada consulta o control para aclarar estas dudas, sin vergüenza.
- Elige posiciones seguras: usa almohadas para apoyo, evita cargar peso excesivo sobre la zona operada y suspende la actividad sexual, si sientes dolor.
- La pareja debe estar presente durante la consulta, para reducir ansiedad y ayudar a fortalecer el vínculo.
Recuperar tu intimidad no es un lujo: es parte de tu recuperación y del derecho a una salud sexual placentera. No permitas que los mitos o la vergüenza, limiten tu calidad de vida. Cada paciente es diferente; las indicaciones siempre deben ser individualizadas.
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