Unos desconocidos habrían robado a Chutou, un famoso perrito influencer que cuenta con más de 1,5 millones de seguidores en Douyin, una plataforma similar a TikTok, y posteriormente vendido a restaurante en China por solo 26 dólares, donde terminó siendo sacrificado y comido por los clientes del local.
Esta terrible experiencia dejó al devastado influencer de viajes chino Guo en una intensa búsqueda de justicia para su Border Collie de 8 años. El canino había acumulado una enorme cantidad de seguidores en la referida red social.

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Guo dejó a su querido perrito bajo el cuidado de sus padres mientras realizaba un viaje de trabajo. El 11 de mayo, las cámaras de vigilancia de la granja Shanqui captaron el momento exacto en que un hombre y una mujer a bordo de un patinete eléctrico se llevaban al animal de la propiedad.

La familia, presa del pánico, alertó de inmediato a las autoridades locales tras percatarse de la ausencia de Chutou. Al mismo tiempo, los parientes desesperados difundieron una recompensa económica por el peludo para acelerar los esfuerzos de localización en la zona.
Cuando Guo regresó de su viaje, rastreó y localizó por sus propios medios a los sospechosos en un pueblo vecino. Los acusados afirmaron que pensaban que el cachorro era callejero. Por ello, admitieron que lo vendieron a un comerciante de perros por 180 yuanes, el equivalente a 26,50 dólares.

«El perro está muerto, dejen de armar un escándalo. Yo no infringí la ley», le dijo con frialdad uno de los supuestos ladrones al cuidador, visiblemente alterado, durante la acalorada discusión, según detalló el medio de comunicación.
CHUTOU, REVENDIDO Y COMIDO
Los compradores revendieron a Chutou a un restaurante local, un perro cuyo dueño aseguraba que en realidad valía al menos 10.000 dólares por su entrenamiento y fama. Los trabajadores del establecimiento gastronómico sacrificaron al Border Collie y las personas lo comieron poco después.

Posteriormente, Guo se enfrentó directamente al carnicero del restaurante que mató a Chutou con la firme esperanza de recuperar los restos o la piel de su mascota. Sin embargo, el empleado del local le contestó de manera tajante que «el pelo fue tirado a la basura hace mucho tiempo».
El desconsolado dueño del perro busca ahora que las autoridades presenten cargos penales formales contra los ladrones. Además, el creador de contenido exige una indemnización económica justa por la pérdida de su famoso y querido compañero de cuatro patas.

