Las claves para detectar y tratar a tiempo el trastorno obsesivo compulsivo en niños

Andhers Mata
2 Min de Lectura
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trastorno obsesivo compulsivo
Foto: cortesía de Infobae

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) no es una condición exclusiva de los adultos. En la actualidad, expertos advierten que su presencia en los niños es cada vez más frecuente, consolidándose como un cuadro del neurodesarrollo que exige una detección temprana para proteger la salud mental de los menores.

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A diferencia de los rituales evolutivos normales, el TOC se manifiesta mediante obsesiones, que se basan en pensamientos intrusivos y angustiantes; y compulsiones, que son conductas repetitivas para aliviar la ansiedad.

Según especialistas del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) de Argentina, la diferencia radica en la rigidez y el sufrimiento que estas acciones generan.

7  SEÑALES DE ALERTA

Especialistas consultadas por Infobae describieron cuáles son las señales de alerta, cómo distinguirlas de rituales propios de la infancia y la importancia de un abordaje profesional y familiar. Para identificarlo, es fundamental observar si los niños presentan alguno de los siguientes síntomas.

1. Rituales repetitivos: Lavado de manos excesivo o necesidad de ordenar objetos compulsivamente.

2. Pensamientos intrusivos: Temor persistente a que ocurra una desgracia o miedo extremo a los gérmenes.

3. Incapacidad de detenerse: El niño siente que «tiene que hacerlo», incluso si interfiere con su rutina.

4. Angustia por interrupción: Reacciones de enojo o ansiedad si se le impide completar su ritual.

5. Deterioro funcional: Afectación del rendimiento escolar, el sueño o el juego.

6. Búsqueda de validación: Necesidad constante de que los adultos confirmen que «todo está bien».

7. Cambios anímicos: Irritabilidad y cansancio derivados del esfuerzo mental que supone el trastorno.

El origen puede ser diverso, involucrando predisposición genética, circuitos cerebrales y factores ambientales. Los expertos coinciden que el abordaje profesional y el acompañamiento familiar son pilares esenciales para mitigar el impacto de este trastorno en el desarrollo infantil.

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