En medio del inicio del Mundial de Fútbol 2026, el Comité de Derechos Humanos del partido Vente Venezuela, liderado por María Corina Machado, lanzó la campaña «El álbum de la vergüenza», una iniciativa que denuncia la situación de los presos políticos en el país mediante una analogía con los tradicionales álbumes de barajitas del fútbol.
La organización utilizó el formato visual de los cromos mundialistas para construir una crítica directa contra las autoridades controladas por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sustituyendo a las figuras del deporte por rostros de ciudadanos civiles y militares detenidos por «razones políticas».
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Cada «estampa» muestra a los presos políticos vestidos con la camiseta Vinotinto, acompañados de información sobre sus casos y condiciones de reclusión.
Según el material difundido en redes sociales, la campaña busca evidenciar que detrás de cada expediente judicial existen historias humanas marcadas por la separación familiar, persecución ideológica y la privación de libertad.
«Mientras el mundo llena álbumes, el régimen tiene las cárceles venezolanas llenas con presos políticos», señala uno de los mensajes.
El lanzamiento ocurre en un contexto político complejo, marcado por la reconfiguración del poder en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense el pasado 3 de enero, hecho que dejó a Rodríguez en el poder.
En este escenario, la oposición intensificó sus denuncias sobre las detenciones por motivos políticos y demanda por la liberación de todos los que todavía permanecen tras las rejas durante las últimas semanas.
Cada nombre representa una vida interrumpida: madres y padres separados de sus hijos, jóvenes que perdieron su libertad y ciudadanos castigados por pensar distinto o ejercer sus derechos. pic.twitter.com/NdEYtC7HdU
— DDHH Vente Venezuela (@VenteDDHH) June 12, 2026
PIDEN A ESTADOS UNIDOS MÁS PRESIÓN
De hecho, familiares de presos políticos pidieron este viernes, 12 de junio, a Estados Unidos que exija la liberación de estos detenidos, luego de cinco días pernoctando en carpas a las afueras de la embajada norteamericana en Caracas, esperando a ser recibidos por la misión diplomática.
Los parientes, quienes se instalaron en una caminería cercana a la legación diplomática, aseguraron que no se moverán del sitio hasta ser recibidos por el encargado de negocios, John Barrett.
«Para nadie es un secreto que los representantes de este Gobierno, después de lo sucedido el 3 de enero, están recibiendo órdenes del Gobierno de los Estados Unidos», indicó Francis Quiñones, familiar del sargento segundo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Jonathan Rafael Franco Quiñones, en referencia a la captura de Maduro.
«Entonces es la embajada quien nos debe de ayudar a nosotros, ya que le está dando directrices al Gobierno de Venezuela y le debe exigir que los termine de liberar», sentenció.
Detrás de cada “barajita” hay una familia que espera, hijos que preguntan cuándo volverán a casa y proyectos de vida suspendidos. Son personas a las que quisieron reducir a un número de expediente. pic.twitter.com/YhuV6oTUvk
— DDHH Vente Venezuela (@VenteDDHH) June 12, 2026

