El reconocido presentador de televisión, Gilberto Correa, informó que Mariana Tania Giammarco Yanni, la cuidadora que «atentó contra su vida» quedó en libertad plena tras la decisión del juez.
En ese sentido, sostuvo que «la justicia en Venezuela está podrida».
«Un grupo de mediocres e indolentes en el Poder Judicial se vende al mejor postor. Este miércoles fui testigo de la mayor de las burlas: me tuvieron desde las 9:00 a.m. hasta las 9:00 p.m. solo para otorgarle libertad plena a la persona que atentó contra mi vida», dijo en sus redes.

A su juicio, «prefirieron el dinero antes que la justicia y la vida de una víctima».
«Pero esto no se va a quedar así. Daré todos los detalles públicamente y ofreceré una rueda de prensa lo antes posible. Podrán venderse, podrán callar la ley, pero se les olvida algo: ¡Yo estoy con el Rey de reyes, Jesucristo! Y contra la justicia divina no hay dinero que valga. La verdad va a salir a la luz», expresó.
EL CASO DE GILBERTO CORREA
Desde finales de 2021, Gilberto Correa denunció a la mujer por intentar envenenarlo con medicamentos. El escándalo se desató cuando tuvieron que llevar de emergencia al presentador hasta un centro de salud.
Uno de sus médicos ratificó la teoría de que lo estaban envenenando progresivamente.
Al parecer la mujer le estaba dando exceso de medicamentos, algunos de los cuales estaban adulterados, mientras estaba a su cuidado en su residencia ubicada en el municipio Baruta, estado Miranda.

La investigación inició luego que Gilberto Correa acudió al Ministerio Público para plantear el asunto. El reconocido animador de Sábado Sensacional fue sometido a varias pruebas que arrojaron una alteración en la dosis del medicamento originalmente recetado.
«De 25 miligramos de Ketiapina recetados, a Gilberto le suministraban 400 miligramos; dosis que puede dormir a un elefante», indicó una fuente judicial de acuerdo a lo reseñado por Últimas Noticias.
La cuidadora estaba acusada por los delitos de homicidio intencional en grado de tentativa y privación ilegítima de libertad.

