Tras horas de intensa incertidumbre y una operación de alta precisión técnica, las autoridades confirmaron este domingo el exitoso rescate de ocho técnicos especializados que habían quedado atrapados en el acueducto Turimiquire, que surte de agua al estado Sucre, partes de Nueva Esparta y algunos municipios de la zona norte de Anzoátegui.
El incidente se dio precisamente en el Túnel Trasvase Guamacán, una sección crítica del acueducto donde el personal se encontraba realizando labores de mantenimiento y recuperación del suministro de agua, ya que ciudades como Cumaná presenta fallas en el suministro desde hace casi 40 días.
Según el comunicado oficial emitido por la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios, la vida de estos trabajadores se vio comprometida mientras cumplían con su deber de restituir el servicio hídrico para los estados Sucre y Nueva Esparta.
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Asimismo, aseguraron que «la respuesta inmediata del Estado venezolano permitió activar un despliegue conjunto de alto nivel, encabezado por los organismos de seguridad y atención de emergencias».
«La articulación interinstitucional, bajo estándares técnicos internacionales, fue clave para ejecutar una operación precisa que garantizó la extracción segura de todo el personal comprometido», agrega la misiva oficial.
Por último, señalaron que el resultado de la operación «reafirma la capacidad de respuesta, el profesionalismo y la cohesión de las instituciones venezolanas ante situaciones de riesgo, así como el compromiso del Gobierno Nacional con la protección de la vida y la seguridad de quienes se comprometen a través de su sacrificio personal al servicio público».

IMPORTANCIA DE TURIMIQUIRE
Es importante destacar que el sistema hídrico del Turimiquire es la columna vertebral del suministro de agua para la región oriental.
El Túnel de Guamacán, donde ocurrió el evento, ha sido objeto de trabajos intensivos debido a obstrucciones de material sólido y sedimentos que han afectado la presión del agua hacia ciudades como Cumaná, Marigüitar y grandes partes de la Isla de Margarita.
Tras el rescate, se espera que las labores de ingeniería continúen bajo estrictos protocolos de seguridad para normalizar definitivamente el flujo de agua hacia las comunidades afectadas.

