Ante los daños estructurales registrados en planteles del Distrito Capital y La Guaira tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio, el sector educativo evalúa las alternativas para garantizar el retorno seguro a las aulas en el nuevo año escolar.
Fausto Romeo Monte, director general de Consenso Educativo y coordinador de la Comisión de Educación de Consecomercio, analizó en entrevista exclusiva para Caraota Digital, el diagnóstico actual de la infraestructura, el déficit docente y las estrategias para el comienzo del año escolar.
EVALUACIONES TÉCNICAS PARA VALIDAR CONDICIONES DE LA INFRAESTRUCTURA
De acuerdo con las inspecciones realizadas en las zonas más vulnerables, el especialista precisa que las afectaciones principales no comprometen la estructura medular de los planteles observados.
Explicó que las columnas y vigas se mantienen en condiciones estables en los centros visitados. Los daños se concentran en paredes, muros, ventanales, puertas y sistemas eléctricos o de climatización.
Aunque el calendario fija el inicio para mediados de septiembre, se prevé que algunos planteles requieran ajustes para abrir hacia finales de mes. Ciertas instalaciones requerirán intervenciones de mayor alcance a mediano plazo.
Organismos como la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas (FEDE), el Colegio de Ingenieros y comisiones de evaluación técnica ejecutan las inspecciones de habitabilidad para validar las condiciones de seguridad antes del ingreso de estudiantes.
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En este sentido, considera viable que el año escolar arranque los últimos días de septiembre o los primeros de octubre.
«La semana pasada bajé a La Guaira y observé cosas que no había visto los días 28, 29, 30 de junio, los primeros días de julio, cuando bajé y ví situaciones bastante críticas de los colegios. Hoy lo veo con satisfacción, con bastante avance, con un avance muy grande para poder abrir, posiblemente no sea el 14 de septiembre, pero sí el 20, 25 de septiembre, antes del 1 de octubre, ya tener las instalaciones abiertas», puntualizó.
No obstante, aclaró que algunos de los colegios más afectados podrían tardar hasta dos años en reabrir sus puertas al estudiantado.
«Posiblemente no todos van a poder estar listos para esa fecha. Posiblemente no todos podrán estar abiertos por vario tiempo, uno o dos años en su totalidad», advirtió.
DÉFICIT DOCENTE
Por otra parte, Romeo Monte señaló que a la escasez histórica de educadores en el país —estimada por el Ministerio de Educación en al menos 70.000 profesionales— se suma la pérdida de unos 120 docentes activos y jubilados en las zonas afectadas.
«Lamentablemente, fallecieron 120 docentes entre activos y jubilados, varios de ellos amigos de uno, por cierto; y eso va a acarrear una falta allí en el estado La Guaira, como también en otros municipios afectados. Pero, en el ámbito general, en Venezuela sí hace falta una cantidad importante de docentes», reiteró el especialista.
Para mitigar este impacto inmediato en las aulas, planteó la incorporación temporal de profesionales de otras áreas (ingenieros, farmacéuticos o especialistas técnicos) para dictar asignaturas específicas en carga horaria reducida, complementando la labor pedagógica mientras se reestructura la plantilla docente.
«Seguramente no va a dejar de trabajar en lo suyo para venirse a trabajar en una escuela, pero sí se hace en suplencia, en ese sentido, dos, tres horas, cuatro horas, una sección, dos secciones a la semana, que pueda trabajarse de tal manera que hace un aporte al país mientras esta situación se debe recuperar», explicó.
«ESCUELAS SIN MUROS»
El profesor Fausto Romeo descartó el reinició de clases en el formato a distancia, como el que se usó en la pandemia, y propone aplicar alternativas presenciales.
Una de ellas es el modelo de «escuela sin muro», donde se podrían adaptar espacios alternativos cercanos, como galpones o estructuras temporales, bajo criterios estrictos.
«Ese programa lo planteé prácticamente comenzando el año. Escuela sin muro es un programa que surge en muchas partes del mundo; no es solamente una propuesta que yo estoy sacando. En la Franja de Gaza, con la destrucción masiva de toda la infraestructura, hay escuelas sin muro», expuso el especialista.
En este sentido, explicó que estos espacios deben contar con una ventilación e iluminación adecuadas, divisiones internas para grupos máximos de 25 a 30 estudiantes, además de contar con baterías de baños fijas y funcionales.
Asimismo, planteó la «reubicación solidaria», donde se usarían infraestructuras cercanas en óptimas condiciones, mediante turnos compartidos entre instituciones.
«También se puede utilizar aquella infraestructura cuyo colegio quedó en buenas condiciones y que va a tener clases de 7 de la mañana a 12 del mediodía o a las 12:30. Luego viene la otra escuela, que sí fue afectada», explicó.
GARANTIZAR LA ESCOLARIDAD
Romeo Monte enfatizó la necesidad de un pronunciamiento oficial por parte del Ministerio de Educación que detalle las metodologías de contingencia, los protocolos de simulacro y las jornadas de inscripción para evitar el rezago escolar en los municipios más impactados.
Por esta razón, instó a garantizar la escolaridad incluso durante el actual período vacacional, debido al retraso general que existe en las inscripciones de los estudiantes, por varias razones.
«Si no se han inscrito todos, llamar a los representantes y preguntarles por qué no han escolarizado al estudiante. En un tema muy particular este año, como el año pasado también, la gente se inscribió prácticamente en septiembre, al inicio del año escolar (…) Pero en este momento lo más importante es que estos municipios afectados, que están rezagados, se busque y se escolarice a los estudiantes», analizó.
De igual manera, destacó la relevancia de que el ente ministerial impulse este proceso de escolarización.
«Es importante que el Ministerio de Educación haga un anuncio pidiendo a la comunidad que escolarice a sus hijos. En las escuelas públicas seguramente pueden llamar a una o dos personas para que estén abiertas para escolarizar; o sea, para proceder con la inscripción. La inscripción no debe ser una cosa tediosa. Inclusive, abrir un portal web también podría ayudar en ese sentido», indicó.
Por último, instó a realizar un plan para evitar la improvisación en el retorno a las aulas en los municipios más afectados durante el doblete sísmico.
«Lo cierto es que no se puede improvisar el inicio del año de clases donde tengamos a las personas en sus campamentos transitorios, o que inclusive sea imposible utilizar aquellos que hayan sido valorados con etiqueta roja o incluso con etiqueta amarilla, pero con gran afectación», sentenció.

