El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) presentó este jueves, 6 de agosto, 10 condiciones que considera indispensables para que la libertad de expresión y el derecho a la información formen parte del nuevo proceso de diálogo político entre representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015 y el gobierno de Delcy Rodríguez, como requisito para una «transición y democracia real».
Según el gremio, ambos derechos cumplen una función estructural en cualquier proceso de reinstitucionalización democrática.
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Una ciudadanía informada, medios independientes, fuentes públicas abiertas, protección para las voces críticas y participación en igualdad de condiciones son, a su juicio, condiciones sin las cuales ni la recuperación institucional ni unas elecciones auténticamente libres pueden concretarse.
«Necesitamos una ciudadanía informada, medios independientes, fuentes públicas abiertas y participación en igualdad de condiciones en el debate público», enfatizó el SNTP por medio de sus redes sociales.
El SNTP advirtió que una democracia no puede funcionar cuando el Estado controla de forma discrecional las fuentes de información, restringe el acceso a medios independientes, criminaliza opiniones, bloquea contenidos o excluye voces críticas del debate público.
El sindicato sustentó ese diagnóstico en años de documentación de detenciones, procesos judiciales, restricciones de cobertura, revisión de dispositivos, bloqueo de medios digitales, cierre de emisoras, televisoras y confiscación de equipos, prácticas que —sostiene— han erosionado el pluralismo y la transparencia en el país.
LAS 10 CONDICIONES DEL SNTP
- Libertad plena para quienes han sido perseguidos por expresarse
Cerrar causas arbitrarias, levantar medidas cautelares y eliminar restricciones impuestas por opiniones, denuncias o participación en asuntos públicos.
- Fin de la vigilancia y de la revisión ilegal de dispositivos
Cesar la revisión de teléfonos, el ciberpatrullaje y el uso de información privada para perseguir opiniones o armar expedientes políticos.
- Cese de la estigmatización y de las represalias por razones editoriales
Autoridades y funcionarios deben dejar de señalar o amenazar, y no usar acreditaciones, trámites, fuentes oficiales o recursos públicos como premio o castigo.
- Desbloqueo de medios, plataformas y herramientas digitales
Restituir el acceso a portales, redes, mensajería y herramientas de privacidad. Toda restricción excepcional debe tener base legal y control judicial.
- Transparencia y acceso efectivo a la información pública
Publicar datos y decisiones de interés público, responder solicitudes de información y abrir salas de prensa y vocerías sin discriminación.
- Acceso igualitario a medios y espacios de comunicación
Garantizar a todas las corrientes de opinión acceso a medios públicos, privados y comunitarios en condiciones objetivas y no discriminatorias, especialmente en procesos electorales.
- Restitución y sostenibilidad del ecosistema de medios
Revisar cierres, revocaciones y retención de equipos. Asegurar reglas transparentes para publicidad oficial y condiciones económicas que permitan medios plurales e independientes.
- Reforma de las leyes e instituciones utilizadas para restringir la expresión
Derogar o reformar figuras como desacato, vilipendio e instigación al odio. Restablecer la independencia técnica de Conatel (Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela) y separar la regulación de telecomunicaciones del control de contenidos.
- Transformación de los medios estatales en un servicio público plural
Garantizar autonomía editorial, rendición de cuentas y representación de diversas voces. Diferenciar información de servicio público, comunicación gubernamental y propaganda.
- Protección efectiva para periodistas y trabajadores de la prensa
Crear mecanismos independientes de prevención, atención, investigación y reparación, y protocolos claros para la actuación de cuerpos de seguridad en coberturas de interés público.

DIÁLOGO EN VENEZUELA
Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional (AN) electa en 2015, llegó este miércoles a Venezuela junto a los diputados Marco Aurelio Quiñones y Jorge Millán, procedentes de España, para incorporarse al proceso de diálogo con representantes del gobierno de Delcy Rodríguez.
Tras pisar suelo venezolano, Figuera afirmó que la delegación afronta el proceso con «grandes expectativas» y adelantó que las conversaciones se centrarán en tres ejes: la reformulación del Consejo Nacional Electoral (CNE), la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y las garantías de los derechos civiles.
La dirigente opositora señaló además que la atención a las consecuencias de los terremotos en La Guaira y Caracas tendrá un lugar prioritario en la agenda, dada la vulnerabilidad en la que permanecen los afectados.
Las negociaciones para un proceso de transición iniciaron el pasado sábado, 1 de agosto, con una llamada telefónica entre Figuera, líder de la comisión opositora, y Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento actual.
Ambos se comprometieron a reunirse esta misma semana y anunciaron los integrantes de las delegaciones que participarán en el proceso de diálogo político.
La delegación gubernamental quedó conformada por Jorge Rodríguez, además de Ana María San Juan, Jorge Arreaza, América Pérez, Génesis Garvett y Pedro Infante.
Figuera encabezará la comisión opositora, integrada también por Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus y Sergio Vergara, además de una comisión de apoyo conformada por Macario González, Desiree Barboza, Julio César Moreno y Elimar Díaz.


