Más de un mes después del terremoto del 24 de junio, decenas de mujeres privadas de libertad permanecen recluidas en el Retén de Caraballeda, en el estado La Guaira, pese a que el centro sufrió daños estructurales, denunció el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).
Según el informe de la ONG, los terremotos provocaron el colapso de parte de la pared trasera del recinto. El mismo está ubicado en una de las zonas más golpeadas por el desastre en dicha entidad.
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Como en ese momento solo había funcionarios de guardia, la respuesta fue limitada y la prioridad fue evacuar a las reclusas hacia la calle frente al centro. Esto, en medio del colapso del servicio eléctrico y la falta de refuerzos policiales.
La emergencia se agravó al día siguiente, cuando una falsa alerta de tsunami generó pánico en la zona. La situación provocó que algunos funcionarios abandonaran sus puestos y más de 40 mujeres corrieran para resguardarse ante el temor de un nuevo desastre.
Tras descartarse la alerta, los privados de libertad fueron trasladados el 26 de junio a la sede policial de Macuto. La misma, se aseveró, no presentó daños. Sin embargo, al menos seis mujeres quedaron reportadas como fugadas. Varias se entregaron después en Macuto y en dependencias del interior del país, sin que las autoridades ofrecieran información oficial sobre lo sucedido.
El OVP cuestionó que, apenas una semana más tarde, más de 25 mujeres fueran devueltas a Caraballeda. Esto, pese a que la pared colapsada seguía sin repararse y persistían las fallas eléctricas y la falta de agua.
El terremoto pasó, pero el abandono hace estragos en el Retén de Caraballeda https://t.co/96ppECDLnh
— Observatorio Venezolano de Prisiones (@oveprisiones) July 31, 2026
FUERON INTERNADAS NUEVAMENTE EN CARABALLEDA
En una inspección posterior, la organización encontró un recinto casi desolado, sin presencia de funcionarios ni familiares, donde las internas sobrevivían compartiendo los pocos alimentos que recibían de sus allegados.
El suministro de agua comenzó a restablecerse cuatro semanas después de tragedia, aunque las reclusas reportaron que el líquido no es apto para el consumo humano.
El OVP también cuestionó que solo las mujeres fueran regresadas a Caraballeda. Mientras, que los hombres, permanecieron en una sede con mejores condiciones de seguridad.
«En ese sentido, el Observatorio Venezolano de Prisiones expresa su profunda preocupación por la situación de las mujeres privadas de libertad recluidas en este centro de detención. Mantenerlas en un establecimiento que no cumple con condiciones mínimas ni garantiza los estándares nacionales e internacionales de reclusión. Constituye una nueva violación de los derechos humanos por parte del régimen venezolano», reza el comunicado de la ONG.
«Obligarlas a permanecer en un recinto dañado por un terremoto, sin acceso a servicios básicos y en condiciones incompatibles con la dignidad humana constituye una grave violación de sus derechos fundamentales. Y evidencia, una vez más, el desprecio del régimen venezolano por la vida e integridad de quienes mantiene bajo su custodia», sentenció.

