Un juez federal de Estados Unidos autorizó la realización de una pelea de la UFC en los jardines de la Casa Blanca este domingo, 14 de junio, al rechazar una demanda que buscaba impedir el evento.
De acuerdo con medios locales, la decisión fue tomada por el juez federal Amit Mehta, quien permitió que continúe la organización del espectáculo, previsto como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de Estados Unidos y coincidiendo con el cumpleaños número 80 del presidente del país norteamericano, Donald Trump.
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El magistrado destacó que suspender el evento a última hora podría ocasionar pérdidas millonarias, luego de casi un año de planificación y una inversión cercana a los 60 millones de dólares por parte de la UFC y organizaciones asociadas.
En concreto, el juez concluyó que los demandantes no demostraron «legitimación suficiente ni un daño irreparable» con la realización de la pelea en los jardines de la Casa Blanca.
En su fallo, Mehta también descartó los argumentos relacionados con el impacto visual de la enorme estructura instalada para el combate, conocida como «La Garra», de 28 metros de altura.
El juez consideró que cualquier afectación estética era temporal, ya que el desmontaje comenzará inmediatamente después del evento.
Con ello, quedó despejado el camino para que la UFC celebre una de las veladas más inusuales de su historia en los terrenos de la residencia presidencial estadounidense.
POV you walk to the Octagon at #UFCWhiteHouse 👀
[ UFC Freedom 250 presented by @CryptoCom and @RamTrucks ] pic.twitter.com/XWVBlYjfnx
— UFC (@ufc) June 11, 2026
¿QUIÉNES DEMANDARON?
La demanda la presentaron abogados del Public Integrity Project en representación de Susan Douglas, organizadora política, y Paul Romano, veterano de la Fuerza Aérea y de la guerra de Vietnam en Virginia, quienes argumentaron que el gobierno no debía autorizar un evento deportivo privado y con fines de lucro en espacios emblemáticos como el jardín sur de la Casa Blanca y el Monumento a Lincoln.
Los demandantes calificaron la iniciativa como un beneficio comercial indebido para la UFC y denunciaron supuestas irregularidades en el proceso de autorización.
Además, sostuvieron que el evento incumplía normas del Servicio de Parques Nacionales y que no había sido sometido a la revisión ambiental correspondiente.
Sin embargo, la Casa Blanca y el Departamento de Justicia defendieron la legalidad de la actividad, señalando que en esos espacios se han celebrado anteriormente eventos públicos, conciertos, ceremonias oficiales y actividades recreativas impulsadas por distintas administraciones presidenciales.

