El aterrador ataque de un pitbull a su dueña que la dejó con una pierna amputada: “Quedó colgado de un hilo”

Luis Alfredo Ledezma
3 Min de Lectura
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Una residente de Tennessee, identificada como Amanda Mears, vivió un episodio aterrador cuando su perro —una mezcla de American Pitbull y American Staffordshire Terrier— la atacó violentamente dentro de su casa.  
Mujer de Tennessee pierde una pierna tras brutal ataque de su pitbull / Archivo

Una residente de Tennessee, identificada como Amanda Mears, vivió un episodio aterrador cuando su perro —una mezcla de American Pitbull y American Staffordshire Terrier— la atacó violentamente dentro de su casa.  

De acuerdo con medios locales, el incidente ocurrió el pasado 10 de diciembre, cuando la mujer intentó intervenir en una pelea entre su mascota, llamada Dennis (el pitbull), y otro perro rescatado que también vivía en el hogar.  

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Según relató, el ataque fue tan severo que su pierna izquierda quedó “colgando de un hilo” antes de que los médicos se vieran obligados a amputarla para salvarle la vida.  

Mears explicó que, al intentar separar a los animales, el pitbull se abalanzó sobre ella y la mordió repetidamente, provocándole heridas profundas y pérdida masiva de sangre. 

En medio del caos, la mujer recurrió a todas sus fuerzas para intentar controlar al perro agresor. “Tuve que enganchar mi pierna derecha y mis brazos alrededor de él y asfixiarlo para que me soltara”, declaró posteriormente a medios internacionales, describiendo el momento como una lucha desesperada por sobrevivir.  

Tras el ataque, servicios de emergencia acudieron al lugar y trasladaron a la víctima a un hospital. Los médicos determinaron que la única opción viable era amputar la pierna gravemente dañada.  

Amanda Mears decidió que le amputaran la pierna izquierda después de que su propio perro la atacara y dejara la extremidad «colgando de un hilo» / Cortesía: Mirror

¿QUÉ DIJERON LOS MÉDICOS? 

Los médicos le plantearon dos caminos. Una amputación inmediata o enfrentar un largo proceso de al menos 12 cirugías en los próximos dos años. Esto último, marcado por dolor persistente y un resultado imprevisible. 

“Decidí amputarme la pierna porque no podía vivir con dolor constante”, explicó. 

La recuperación de Mears ha sido lenta y dolorosa. Su familia ha recurrido a campañas de recaudación para cubrir los gastos médicos y adaptar su hogar a su nueva condición.  

¿QUÉ PASÓ CON EL PERRO?  

Tras el ataque, la mujer decidió que Dennis debía ser sacrificado. Señaló que su prioridad era resguardar a su hijo y eliminar cualquier posibilidad de un nuevo peligro. 

“Dennis siempre fue el perro más dulce. Nunca había sido agresivo”, aseguró. “Era mi mejor amigo, lo crié desde que nació. Fue una decisión devastadora, pero necesaria”, agregó. 

Mears compartía su hogar con cuatro perros y, además, acostumbraba a recibir animales que habían sido abandonados. 

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