Ha transcurrido más de un año desde que Estados Unidos revocó las operaciones de Repsol en Venezuela, pero gracias a la intervención armada del 3 de enero, esta situación se revirtió. Ahora, la empresa petrolera española vigila de cerca la situación política de la nación sudamericana, mientras reviven los negocios con la administración de Delcy Rodríguez.
Según publicó el portal ABC, la compañía española está a la expectativa de que llegue la calma a Venezuela para recuperar la deuda cuanto antes y tener la mejor relación posible con el Gobierno de Trump.
No obstante, y pese a que los pasos son lentos y seguros, todo avanza entrelazado a la burocracia de EE.U.U.
Durante los primeros meses del año, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense emitió diversas licencias generales que autorizan operaciones vinculadas al sector energético venezolano.
Estas incluyen que aquellas en que participan PDVSA o compañías controladas por la petrolera estatal. Estas autorizaciones han permitido que compañías internacionales como Repsol puedan seguir desarrollando proyectos estratégicos dentro del marco legal establecido por Estados Unidos.
Y es necesario, porque la situación económica para la compañía española se mantiene delicada.
A cierre del primer semestre de 2026, la exposición patrimonial total de Repsol en Venezuela asciende a 361 millones de euros, frente a los 276 millones registrados al cierre de 2025.
Esta cifra incluye principalmente cuentas a cobrar con PDVSA, la financiación concedida a Petroquiriquire y las inversiones realizadas tanto en Cardón IV.
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La deuda pendiente continúa siendo muy elevada. Las cuentas comerciales con PDVSA alcanzan los 4.080 millones de euros, de los que 3.295 millones permanecen provisionados. Mientras que la financiación concedida asciende a otros 1.036 millones, con provisiones de 622 millones.
Pese a ello, Repsol mantiene la estabilidad de su producción. Durante el primer semestre del año alcanzó una producción media de 71.400 barriles de petróleo diarios, ligeramente por encima de los 70.500 barriles registrados durante el mismo periodo del ejercicio anterior.
LOS ACUERDOS
Este año está macado por una intensa actividad negociadora entre Repsol. Las autoridades venezolanas y PDVSA, que ha cristalizado en tres acuerdos de especial relevancia.
El primero llegó en marzo, cuando Repsol y la italiana Eni alcanzaron un acuerdo estratégico para impulsar la producción de gas en Venezuela.
El objetivo pasa por reactivar los negocios conjuntos que ambas compañías mantienen con PDVSA, especialmente en el proyecto Cardón IV, participado al 50% por las dos empresas.
En abril se produjo un nuevo avance con la firma de un acuerdo entre Repsol, el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y PDVSA. El mismo permitirá, una vez cumplidas determinadas condiciones, recuperar el control operativo de Petroquiriquire.
En lo que va de año, Repsol ha rubricado tres acuerdos con Venezuela, y la clave es ir a más
La tercera gran operación llegó en junio con la firma de un acuerdo de intenciones para analizar el desarrollo de una nueva área denominada Horcón, situada al sureste del Lago de Maracaibo.
Pese a la agitación del contexto, Repsol tiene clara la estrategia internacional que debe desarrollar. Así quedó reflejada durante la última Junta General de Accionistas. Su presidente, Antonio Brufau, defendió la necesidad de que la Unión Europea elimine barreras a la inversión y facilite la financiación de infraestructuras relacionadas con el petróleo y el gas.

