La situación del país derivada de las altas temperaturas más los constantes cortes eléctricos puede tener efectos negativos sobre todas las personas, pero en especial en aquellas con distintas patologías. La advertencia la hizo Carlos Carmona, CEO del centro de rehabilitación y fisioterapia neurológica Neurovida, en Maracay, estado Aragua.
En entrevista con Radio fe y Alegría Noticias Carmona explicó que el calor afecta tanto al cuerpo como al estado mental. Unido a ello puede dificultar la recuperación de quienes atraviesan una enfermedad.
También dijo que, en personas sin patologías neurológicas, los apagones y el calor también pueden provocar dolor de cabeza, estrés y cambios de humor. Además de deshidratación y, en casos más graves, golpes de calor y desmayos.
RECOMENDACIONES
En la entrevista, Carmona hizo varias recomendaciones para enfrentar esta situación, como mantener una hidratación constante durante los apagones. Agregó que hay que hidratarse incluso cuando no exista sensación de sed.
Igualmente, aplicar “enfriamiento activo” que es usar compresas frías o pañitos húmedos con agua sobre el cuello, la cabeza y otras zonas del cuerpo para ayudar a regular la temperatura.
Dijo que se tiene que evitar la exposición directa al sol y permanecer, en lo posible, lejos de espacios muy cerrados durante las horas de mayor calor.
LOS EFECTOS
El experto informó que el aumento de la temperatura corporal produce vasodilatación y puede contribuir a elevar la presión arterial. Esto, a la vez puede generar dolores de cabeza.
Destacó que permanecer seis o más horas sin electricidad genera estrés y desencadena este tipo de molestias.
Carmona advirtió que los adultos mayores y pacientes crónicos son los más vulnerables en estos casos.
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Por ello, dijo que se debe usar ventiladores recargables cuando sea posible o abanicos como alternativa de menor costo.
Según Carmona, varios de los síntomas asociados al calor pueden desaparecer cuando la temperatura corporal vuelve a niveles normales. Esto ocurre porque la conducción nerviosa recupera su funcionamiento habitual.
En este caso destacó que se tiene que evitar el cambio brusco de temperatura. Si una persona tiene mucho calor y quiere bañarse, lo adecuado es utilizar agua a temperatura ambiente en lugar de agua muy fría.
Alertó que cambiar de temperatura y pasar rápidamente de un ambiente muy caliente a uno frío puede afectar fibras del nervio facial. Esto puede desencadenar problemas como una parálisis facial periférica.
Los pacientes con Parkinson, son sensibles a los golpes de calor. Incluso se puede afectar el efecto de los medicamentos, debido al incremento del cortisol.
Reveló que una de las patologías que ha observado con mayor frecuencia en este contexto es el accidente cerebrovascular (ACV). Pero, aclaró que el calor que se pasa durante los apagones no es por sí solos la causa principal.

